Ya es hora de que demuestre a estos humanos quién tiene el control…
si no fuera porque nuestras jerarquías solo sirven para infundir miedo y
subyugar a los que están por debajo les habríamos dominado hace muchos
años, pero ahora tenemos que vivir escondidos y marginados por nuestra
falta de organización y el poco autocontrol de la mayoría. Por eso me
gusta demostrarles quien manda cada vez que puedo y hoy ha surgido esta
maravillosa oportunidad.
-Vamos, John... enseña a Karl como se hace-
Los
dos están arrodillados delante de Egil, John se la chupa tan
vigorosamente como siempre y el niñato mira alucinado sin saber que
hacer con la orden que he dado… hay que espabilar a este chico para que
al menos nos sirva de algo.
-John… te he dicho que le enseñes-
-Hares pero…- el humano intenta decirme que no sabe lo que le estoy intentando pedir, pero mi Egil se encarga.
-Deja que lo haga él y dile como tiene que hacerlo-
Con un suspiro se aparta y el sonrojado niñato se pone en frente paralizado.
-A qué esperas- le apremia mi vampiro.
-Karl ¿de verdad quieres hacer esto?-
-¡Cierra
la boca! ¡lo hará porque el dios Hares quiere que lo haga!- Este es mi
chico… John sabe que cuando Egil me llama así lo único que puede hacer
es obedecer, así que sin refutar sus palabras acaricia el pelo del
niñato y agarra la erección del vikingo diciendo:
-¿Nunca te la han chupado?-
El mocoso asiente y dice con timidez:
-Pe-pero nunca… emmm… no lograba llegar hasta e-el final. No sé por qué-
-Es
normal… dices que solo has estado con esa chica ¿no?- mientras le hablo
mira hacia el suelo en mi dirección, pero no se atreve a mirarme a los
ojos.
-Sí-
-¿Y dices que no sabes por qué?
yo lo veo bastante claro- me levanto y me sitúo a su derecha agarrando
su barbilla para obligarle a mirarme -Te gustan las pollas, niñato ¿Aún
te resistes a eso?-
-Hares… ¿te importaría hablar de esto en otro momento? Karl estaba a punto de aprender como satisfacerme-
Acaricio la cara de mi vampiro y vuelvo a sentarme en esa roca tan cómoda que se asemeja a un trono para observarles.
John
reanuda su lección después de mi interrupción y con su mano agarra la
del mocoso y la guía hasta la erección de Egil enseñándole como moverse
por ella.
-Te habrás masturbado al menos ¿no?- le dice
moviéndole la mano de arriba abajo mientras el idiota asiente -Entonces
sabrás que si aprietas aquí- con el pulgar traza la línea desde la base
hasta la punta por la parte de carne que está encarada hacia ellos -eso
nos gusta, sobre todo aquí- su dedo se para justo antes del glande
-Inténtalo con tu lengua, cielo-
Se nota que es profesor…
tiene paciencia y sabe combinar teoría con práctica a la perfección para
optimizar resultados. Mientras sonrío pensando en esto el mocoso está
lamiendo toda la longitud de Egil, que empieza a impacientarse, John
parece percatarse de eso y decide pasar a la siguiente lección.
-Chupa
la punta con ganas, lámela, entretente en el agujero del medio y usa
tus manos, que las tienes para algo... Pon una en su polla y la otra en
sus testículos. Venga, guapo… tienes 25 años y también tienes una de
estas. Si realmente quieres hacerlo déjate llevar-
-No, no quiere… le está hipnotizando-
-Hares…-
John intenta regañarme sin atreverse a gritarme mientras Egil se ríe de
mi comentario y agarra la cabeza del niño apremiándole a ir más lejos.
-Vamos, hazle caso… déjate llevar. Métetela hasta adentro-
Por
fin el mocoso está empezando a espabilarse y se la chupa a toda
velocidad con ganas, aunque no parece estar dando en los puntos
correctos ya que Egil no se inmuta demasiado.
Después de unos cuantos minutos le tira del pelo para que se la saque de la boca dejando un rastro de saliva y me dice irritado:
-¿Solo vas a mirar, Hares?-
-Por el momento-
Sé
que intenta decirme que lo haga yo, lo está deseando, pero me lo estoy
pasando en grande viendo la incomodidad e inexperiencia de ese niñato y
el mal humor de John por tener que enseñarle a hacer esas cosas.
El historiador parece que se ha cansado del todo y termina el trabajo que el niño ha dejado a medias.
-Aaaaah… John… siiii-
Egil
por fin disfruta cuando el experto toma el control y agarra su pelo
para obligarle a ir más rápido hasta que se corre en su boca con uno de
sus gruñidos.
-John, déjale al mocoso probar su semen de vampiro-
Sonríe
con la orden que le he dado y besa a Karl dominándole con su lengua y
obligándole a probar el sabor de Egil. Mientras se siguen besando, mi
vikingo agarra la cintura del niño y le sienta en su regazo de lado
agarrando su erección y escuchando como gime.
-Eso es John, enséñale a usar su lengua- le dice mi vikingo mientras masturba al mocoso.
-Profesor de historia de día y de sexualidad de noche-
-Hares… ¿De verdad vas a limitarte a estar ahí sentado, mirando y diciendo gilipolleces?-
-Sí… como vaya allí os destrozaré a los tres-
-Hares…- John gime mi nombre y parece decepcionado.
-Cállate,
humano. Tu vampiro está ahí- le digo señalando a Egil, que con una
mirada fría y letal agarra del cuello a John con su mano y le atrae
hacia él diciéndole:
-¿Tienes algún problema con que mi dios no participe?-
-¡Egil! ¡m-me haces d-daño!-
-¿Por qué has gemido su nombre de esa forma?... ¡Contesta!-
Karl
está aún sentado sobre su regazo y les mira asustado sin atreverse a
intervenir mientras Egil le hace una pregunta al humano que está
estrangulando:
-¿Acaso prefieres que te folle él? ¿¡Te gusta más!?-
-¡N-no!-
-¡No mientas! ¡Puedo oler tus hormonas alterándose cada vez que se acerca a tí!-
Es
la primera vez que veo que le hace daño en estos 15 años que conocemos a
John, todo el daño físico que le hemos hecho ha sido porque él ha
querido, le gustaba que le hiciéramos distintas cosas raras de masocas
mientras follábamos, pero nunca había visto que Egil le diera una
bofetada en la cara con esa rabia… no puedo evitar sonreír orgulloso de
mi agresivo y celoso vikingo.
-Nunca te he dicho nada porque lo entiendo… pero no se te ocurra demostrarlo delante de mí… ¡tú eres mío!-
Se
levanta del suelo apartando a Karl y sin soltar a John del cuello
empotra su espalda contra la pared y le baja los pantalones con rudeza
diciendo:
-¿Te gusta lo bestia que es? ¿¡Eso es lo que te pone cachondo de él!?-
Le
levanta los pies del suelo y el humano rodea su cadera con las piernas
para no caerse, después le apoya contra la pared y lo sujeta con una
mano mientras con la otra agarra su polla y se la pone en el agujero.
-Yo también puedo ser así de animal, ¡pero no he querido hacerlo!-
Empieza
a empujar sin prepararle y sin ningún tipo de lubricación haciendo que
John se agarre a su camiseta con fuerza gritando de dolor mientras Egil
sujeta sus nalgas para aguantar su peso… ahora sí que han conseguido
excitarme. Voy a hacer que el niñato se divierta un rato.
-¡Eh, niño!- cuando se gira a mirarme le digo -Métesela-
-¿¡Q-qué!?-
-¡Hazlo!-
El
idiota es tan tímido que le ofrecen un culo y duda si cogerlo o no…
pero cuando me mira y se da cuenta de la expresión que tengo se acerca a
Egil y se coloca detrás temblando… el vampiro está tan cabreado que
estoy seguro que ese niño teme por su vida ahora mismo… voy a ponerle
más nervioso.
-¡Eh! Ten cuidado con tus movimientos, como no le guste te arrancará la cabeza-
Mi
comentario ha surtido el efecto deseado y comienza a respirar con mayor
dificultad, desde aquí puedo oír su corazón a punto de desbocarse junto
con los gritos y súplicas de John… Esto empieza a tomar el rumbo que
quería.
-¡A-amo! N-NOOO ¡P-Por favor!-
-¡Cállate! ¡Ahora mismo no quiero oirte suplicar! Solo quiero tus gritos… ¿Habéis follado alguna vez sin mí, esclavo?-
-N-NO ¡Lo juro! Ha-Hares ¡d-díselo!-
-¡Te he dicho que no pronuncies el nombre de mi dios!-
Nunca
le ha embestido de esa manera… eso lo reserva para los de nuestra raza,
pero Egil parece que a perdido el control del todo… quizás debo
intervenir antes de que lo mate.
-Karl… para, ahora no- el niñato seguía dudando pero parece que se estaba decidiendo, pero no es un buen momento.
Me acerco a Egil y acaricio su cara despacio:
-Egil…
déjale- Su contestación es muda y aparta mi mano con fuerza…
definitivamente ha perdido la cabeza, lo único que puedo hacer es
ordenárselo -¡Egil! ¡Como tu creador te ordeno que lo sueltes!-
Es
una de las ventajas de ser creador, con esa frase les obligamos a hacer
lo que nos plazca y aunque no quieran, obedecen forzadamente. Suelta a
John que cae al suelo temblando y me mira desafiante:
-¿¡POR QUÉ!?-
-¡Porque
vas a matarlo y no quieres hacerlo! cálmate o se acabará la diversión… y
no vuelvas a hablarme en ese tono- acaricio su cara de nuevo para
apaciguar su ira y noto como poco a poco se va relajando. Mientras, el
niño está ocupándose de John, que llora en el suelo manchado con su
propio semen.
Después de un rato de
tranquilidad todos se han calmado. Egil está con expresión seria mirando
al suelo enfadado, ignorando a John que está triste a su lado con la
mano sobre su muslo como una mascota que busca la aprobación de su amo
mientras el niño les mira sentado cerca.
-No
servís ni para entretenerme ¿por qué no resolvéis vuestros problemas y
dejáis de darme dolores de cabeza?... Inútiles molestos- me siento de
nuevo en mi improvisado trono muy cabreado porque mi juego parece que no
puede continuar.
-No hay nada que hablar, Hares- Hacía tiempo que no veía a Egil así de cabreado -esta zorra te desea y tú lo sabes-
-¿¡Y quién no me desea, idiota!? Hasta el mocoso quiere que se la meta-
-¿¡Q-qué!? Y-yo no…- intenta refutar su afirmación pero el miedo impide que las palabras salgan de su garganta.
-Calla, basura… te corriste en tus pantalones obedeciendo mis órdenes ¿recuerdas?-
De nuevo he conseguido que vuelva a agachar la cabeza… es toda una perra sumisa, me lo voy a pasar en grande con él.
-Egil… resuelve esto de una vez. Sabes que John siempre te dice las cosas con sinceridad-
Parece que por fin le he convencido. Se gira a mirar a su humano que aún sigue llorando y le pregunta más calmado.
-¿Le deseas más que a mí?-
-Egil…
Nunca he querido decirte e-esto porque sé que no servirá de nada
pe-pero… Si quieres la verdad seré totalmente sincero contigo- Ha dejado
de llorar y su expresión es de pura decisión -Hares folla mejor que tú…
pero eso ya lo sabes- Egil gruñe y está a punto de cabrearse de nuevo,
pero John le dice: -Pero a tí te amo… desde hace mucho tiempo. Eres el
único p-para mí-
Todos guardamos silencio, unos más
alucinados que otros, como es el caso de mi vikingo que mira a John
completamente confundido… Yo no puedo dejar de reirme aunque sé que no
es el momento adecuado… si ese humano intenta quitarme a mi vampiro lo
descuartizaré sin pensármelo dos veces, y eso Egil ya lo sabe porque se
lo juré la otra noche. Me mira bajando la mirada y sabiendo
perfectamente porque me estoy riendo.
-Nunca podré devolverte ese sentimiento ¿lo sabes, verdad?-
-¡SÍ!
¡Por eso no te lo dije! Pero creí que era importante que lo supieras,
para que no pienses más esas cosas- después de su frase se lanza a besar
a Egil, que al cabo de unos segundos le devuelve el beso y le coloca en
sus piernas para metérsela de nuevo… parece que por fin podemos
continuar.
John rodea con sus brazos y piernas el cuerpo
de Egil mientras se empala en su polla una y otra vez. Karl mira
recuperando otra vez su erección y sin atreverse a hacer nada… maldito
humano tímido.
-Vamos, niño. Métesela a John, le encanta que le llenen con dos pollas-
Traga
saliva y esta vez no tarda diez horas en complacer mi orden y se coloca
detrás del humano, frotando su erección que gotea ligeramente.
Egil
se tumba en el suelo y John se pone de rodillas encima de él, apoyando
sus manos en sus propios muslos mientras se la mete de nuevo.
-Vamos, niño… hazlo de una vez-
Deja
de mirarme y la coloca en la entrada encima de la polla de Egil, que
está quieto esperando que se coloque dentro. Se sitúa también de
rodillas y agarra la cintura de John, puedo notar como respira de nuevo
aceleradamente y como empieza a sudar mientras empuja despacio gimiendo
al sentir toda esa presión apretando su erección.
-¡Mi-mierda!- logra decir cuando Egil empieza a moverse.
-¿Te gusta?- le pregunto desde mi trono de piedra.
-SÍ… aaaah… síiii. ¡E-esto es genial!-
-Muévete tú también… escucha como disfruta John- Mi recomendación parece gustar a Karl ya que empieza a moverse rápidamente.
A
ese humano masoca siempre le ha gustado que le follemos a la vez… cada
vez que estamos los tres juntos lo pide desesperadamente… tiene el
agujero enorme e insaciable.
-¡Amo! ¡AMOOOO!-
-Vamos, Karl. Muévete más rápido…. vamos a hacer que se corra-
-N-no pu.... AAAH ¡No puedo más!-
-Aguanta un poco… no llevas ni cinco minutos-
-¡No
puede ser! Al niño le gustan las mujeres… tu hipnosis debe ser
extremadamente hipnótica para que esté gritando de esa forma-
-El gran dios Hares está graciosito hoy- Egil está empezando a molestarse con mis comentarios.
-¡A-amo!-
-Ya lo sé John... espera un poco, aún me queda-
-AAAAH
¡N-no… pu-puedo! ¡M-me corro! aaaaaah- Karl derrama su semen gritando y
llena el interior de John con él mientras agacha la cabeza avergonzado y
jadea rápidamente.
-Mierda… sal, idiota… lo has dejado todo empapado-
El
mocoso se retira y se queda sentado de rodillas recuperando el aliento
mientras veo como Egil intenta llegar al orgasmo, aunque parece que por
culpa de la lubricación extra que hay en el culo de ese humano le está
costando más de lo planeado. La cosa se empeora cuando John hace lo
mismo que el niño a los pocos segundos y llega a su clímax.
-AMOOOO aaaaah-
-Sois
los dos unos inútiles- le dice con desprecio mientras saca su erección
-A ver si alguno logra darme lo que necesito… Ya que parece que al dios
Hares no le apetece follar hoy-
-Yo no he dicho eso, pero me estoy divirtiendo mucho viendolos- y es verdad, son tan inocentes…
-Pues
yo también ¿no lo ves? me lo paso en grande- Egil está muy cabreado
hoy, luego le tendré que recompensar por su paciencia y lo bien que me
está entreteniendo.
John agarra a Karl y lo acerca a donde
están ellos, le sitúa encima de rodillas y le obliga apoyar su pecho en
el del sanguinario vikingo, después sujeta la erección de Egil y la
mete en el agujero lubricándolo primero con el semen que resbala de su
propio muslo.
-Eso es jodidamente erótico, John-
Ignora mi comentario y agarra la cintura del mocoso diciendo.
-Mueve estas caderas lo más rápido que puedas… complace a tu amo-
-Vaya… ¿ahora Egil tiene dos esclavos?-
-Nunca
has querido un humano para tí, Hares- me dice aún cabreado contestando a
mi pregunta… parece que el enfado le está durando bastante.
-Me aburriría y lo acabaría matando-
-Entonces
no te quejes… mi dios- Su tono sarcástico está empezando a mosquearme,
pero sé que todo tiene que ver con los celos que ha sentido antes, así
que le ignoro y sigo observando.
El niño se mueve todo lo
rápido que puede y John le ayuda y le va guiando colocándole el trasero
de vez en cuando para que tenga la postura correcta.
-¡E-Es enorme!- no para de gritar eso mientras siente como le atraviesa su interior una y otra vez.
Egil
se va impacientando y vuelve a demostrarles lo animal que puede llegar a
ser. Agarra la cintura de Karl y le empieza a mover a sus anchas sin
descanso, el niño se corre derramando todo en sus pechos pero le sigue
empalando una y otra vez, dejando caer su cuerpo de vez en cuando para
que la gravedad le empujara hacia él con fuerza.
El humano no
parar de gritar y gemir hasta que por fin Egil explota dentro de él
satisfecho, apartando después su exhausto y dolorido cuerpo con
brusquedad hacia un lado.
Mientras John se asegura de que
sigue vivo, no puedo dejar de mirar ese vulnerable y dolorido cuerpo y
mi excitación vuelve otra vez… ha llegado el momento de que deje de ser
un mero espectador.
Camino con decisión hasta el cuerpo de Karl y
me quedo mirando su pringoso y mojado trasero mientras Egil, que conoce
perfectamente mis gustos y caprichos, me desabrocha y baja los
pantalones sabiendo cuales son mis intenciones.
-Ha-Hares… e-está m-muy cansado- se atreve a decirme John balbuceando.
-Ya
lo sé- Egil sonríe mientras contesto al mortal y levanta al niño del
suelo para dejar su cuerpo casi inerte entre mis brazos.
Apenas
se tiene en pie y me mira con terror en sus ojos a la vez que su
corazón se acelera de nuevo y las lágrimas comienzan a brotar por sus
ojos. Acaricio su mejilla mientras agarra mi camiseta con sus dos manos y
le levanto del suelo apoyando su espalda en la pared.
-Puedo
oler tu miedo… es delicioso, pero también sé que esas lágrimas son de
lujuria. Voy a follarte como has deseado desde que me viste por primera
vez en esa cabaña ruinosa a la que me hiciste llevar mi Lamborghini-
-N-no Hares… N-no p-puedo… por f-favor ¡NO!-
-Tranquilo niño, tú no vas a hacer nada-
Egil
coloca mi erección en su mojada entrada y bajo un poco su cuerpo para
meterla dentro… está tan empapado que ni siquiera protesta por mi
colosal tamaño, solamente gime y se agarra con sus piernas y brazos con
más fuerza.
-Voy a demostrarte porque ese otro mortal gime
mi nombre, aunque solo te gustará si disfrutas con el dolor tanto como
él- empiezo a embestir su pequeño cuerpo con deliciosa rabia, tenía
ganas de destrozar su mente para que dejara de ser tan irritable:
-Mírate, basura… abriéndote de piernas mientras tu prometida está muerta en esta pirámide-
-¡N-NOO! n-no e-está… no- me dice llorando con más intensidad mientras yo me caliento más al ver como se derrumba.
-¿Qué
diría tu preciosa mujer si te viera ahora mismo? ¿Crees que se casaría
con alguien que gime así cuando le meten una polla en su culo?-
-¡P-Por
favor! ¡Para! ¡M-me haces daño! D-deja de hablar- mientras grita huelo
la sangre saliendo del agujero que estoy invadiendo.
-Ahora no me desafías ¿verdad que no?-
-¡Hares!-
-¡No grites mi nombre, basura!-
Hacía tiempo que no destrozaba a un humano de esta forma, aunque parece disfrutarlo más que odiarlo.
-¿Te gusta, mi pequeña zorra humana?-
-¡S-SI!... ¡N-no! D-duele mucho… Aaaaaah-
-¿Oyes eso, Egil? Tu nuevo juguete también es un masoquista… Ven aquí y métemela-
No
suelo dejarle hacerlo, pero hoy me apetece que mi vampiro me de duro.
Se acerca hacia mi y echo mi trasero un poco hacia atrás para que la
meta hasta el fondo.
-Vamos, esclavo… complace a tu dios-
Puedo
sentir su excitación mientras la introduce gimiendo y una vez que está
dentro se queda quieto para que yo entre y salga a mi antojo dándome
placer por ambos frentes.
-N-No puedo… m-más… p-por favor-
El humano comienza a salivar de placer y su fluido cae por su cuello
abundantemente. John se acerca y le agarra por las axilas para sostener
su peso y tumbarle facilitándome el trabajo.
-Buen chico,
luego te daré tu premio por haberte portado tan bien- me sonríe mirando a
Egil de reojo, pero está tan extasiado metiéndomela que no creo
siquiera que lo haya oído, además noto su impaciencia y la forma de
agarrar mi cintura, la orden que le di fue suficiente para avanzar su
excitación hasta el límite y sé que no puede más.
-Como te corras en mi culo te mataré, no soy ninguna puta-
Sale
deprisa y se masturba derramando su líquido en el suelo con un gruñido
de protesta, sé que no le gusta pero hay barreras que no permitiré a
nadie cruzar.
Mientras, yo sigo con mi ritmo, aunque mucho
más cómodo con la ayuda del mortal. El niñato balbucea cosas sin
sentido y gime mi nombre, pero cierra los ojos de vez en cuando hasta
que a los pocos minutos se desmaya en los brazos de John.
-Genial, Hares… ya te lo has cargado- me dice Egil mientras le ayuda a su humano a tumbarle en el suelo.
-Bah… no sirve ni para aliviarse-
Los
humanos nunca han logrado satisfacerme, siempre que me he corrido
dentro de alguno ha sido porque me había entretenido antes con Egil, y
esta vez no estaba siendo diferente.
-Ven aquí, esclavo-
Sabe
que ha llegado su turno y viene como un perrito obediente. Me siento en
el trono desde donde les observaba antes y le pongo de espaldas entre
mis piernas abiertas, agarra mi erección de pie y se agacha para
metérsela antes de poner su culo en mi regazo.
-Aaaaah…
¡siiii, mi dios!- empieza a moverse rápido en esa misma posición, de pie
flexionando sus rodillas ligeramente y subiendo y bajando su trasero.
-Eh, John… ven aquí y siéntate encima de él-
Deja
al niño ahí recuperándose y obedece mi orden. Yo junto mis piernas y
Egil se sienta encima con mi polla metida hasta dentro, el humano se
coloca como estaba él antes y hace el mismo movimiento que hacía su amo.
-Al final nos hemos quedado solos- les digo mientras empiezo a moverme.
-¡Dios Hares!- Egil está descompuesto como cada vez que se la meto.
-Humano… ¿no sabes moverte más rápido?-
Noto
como intenta acelerar el ritmo, pero está tambien exhausto… son tan
débiles que me ponen enfermo. Me levanto sujetando la cadera de mi
vikingo y comienzo a follarle de pie sujetando su pecho contra el mío
con mi brazo mientras John se mete su erección de nuevo y se queda
quieto apoyando sus manos en la pared, dejándose follar por mis
embestidas desde el cuerpo de Egil.
-Aaaaaah ¡Más, máaaas!-
-Eres insaciable mi pequeño vampiro- No hay sonido más extasiante que el de mi progenie suplicándome.
-¡Te n-necesito mi dios!-
-Ya lo sé… sé cuánto me necesitas- Aumento mi ritmo a punto de perder la cordura con sus desesperadas palabras.
-¡Soy tuyo… TUYO!-
-¡Claro que eres mío… eres mi zorra! ¡Córrete para tu dios!-
John
se ha corrido hace rato, pero Egil no le deja irse y sujeta su cadera
con fuerza hasta que cuando nota que su orgasmo le recorre el cuerpo, le
clava los colmillos sediento para drenarle la sangre. Las contracciones
de las paredes de su delicioso trasero me hacen por fin llegar a mi
clímax, y después de soltar todo lo que he almacenado en mis testículos
dentro de él me uno a su festín mordiendo la ingle del mortal llena de
semen de vikingo mientras gime al sentir nuestros colmillos atravesar su
carne.
-Aún tenemos que practicar… esto ha sido una mierda- les digo soltando su pierna y cerrándole las heridas como hago siempre.
Egil suspira sonriendo porque sabe que tengo razón y John simplemente se encoge de hombros y se levanta para vestirse.
-¿Está vivo?- pregunto con indiferencia.
-Sí, Hares… está vivo- me dice el humano un poco molesto.
-¿Te
has enamorado de él? Le cuidas mucho… Ah, no… espera… estás enamorado
de mi vampiro- con mi tono le hago ver que no me ha hecho ninguna
gracias su confesión y parece que lo ha entendido a la perfección ya que
agacha la mirada y no dice ni una sola palabra.
-Voy a ver si encuentro algún camino o algo que nos diga si podemos salir de aquí. Ahora vuelvo-
Asiento aprobando su idea y me acerco al humano aprovechando que Egil no está.
-John,
sabes que te aprecio, pero le prometí a tu amo una cosa- agarro su
barbilla obligándole a mirarme a los ojos -Le prometí que si se
enamoraba de un humano le arrancaría su latente corazón y le obligaría a
comérselo. No intentes embrujarlo con tu dulzura… no me gustaría tener
que hacerte eso a tí-
En vez de acobardarse o amedrentarse me mira sonriendo y me dice:
-Ya
lo sé dios Hares… nunca amará a nadie más de lo que te ama a tí, cada
vez que le veo entre tus brazos me queda más claro que no existe nada
que lo pueda alejar de tu lado-
No hay comentarios:
Publicar un comentario