viernes, 26 de diciembre de 2014

Capítulo 8 -Los Siervos del Dios Hares-

Ya es hora de que demuestre a estos humanos quién tiene el control… si no fuera porque nuestras jerarquías solo sirven para infundir miedo y subyugar a los que están por debajo les habríamos dominado hace muchos años, pero ahora tenemos que vivir escondidos y marginados por nuestra falta de organización y el poco autocontrol de la mayoría. Por eso me gusta demostrarles quien manda cada vez que puedo y hoy ha surgido esta maravillosa oportunidad.

-Vamos, John... enseña a Karl como se hace-

Los dos están arrodillados delante de Egil, John se la chupa tan vigorosamente como siempre y el niñato mira alucinado sin saber que hacer con la orden que he dado… hay que espabilar a este chico para que al menos nos sirva de algo.

-John… te he dicho que le enseñes-

-Hares pero…- el humano intenta decirme que no sabe lo que le estoy intentando pedir, pero mi Egil se encarga.

-Deja que lo haga él y dile como tiene que hacerlo-

Con un suspiro se aparta y el sonrojado niñato se pone en frente paralizado.

-A qué esperas- le apremia mi vampiro.

-Karl ¿de verdad quieres hacer esto?-

-¡Cierra la boca! ¡lo hará porque el dios Hares quiere que lo haga!- Este es mi chico… John sabe que cuando Egil me llama así lo único que puede hacer es obedecer, así que sin refutar sus palabras acaricia el pelo del niñato y agarra la erección del vikingo diciendo:

-¿Nunca te la han chupado?-

El mocoso asiente y dice con timidez:

-Pe-pero nunca… emmm… no lograba llegar hasta e-el final. No sé por qué-

-Es normal… dices que solo has estado con esa chica ¿no?- mientras le hablo mira hacia el suelo en mi dirección, pero no se atreve a mirarme a los ojos.

-Sí-

-¿Y dices que no sabes por qué? yo lo veo bastante claro- me levanto y me sitúo a su derecha agarrando su barbilla para obligarle a mirarme -Te gustan las pollas, niñato ¿Aún te resistes a eso?-

-Hares… ¿te importaría hablar de esto en otro momento? Karl estaba a punto de aprender como satisfacerme-


Acaricio la cara de mi vampiro y vuelvo a sentarme en esa roca tan cómoda que se asemeja a un trono para observarles.

John reanuda su lección después de mi interrupción y con su mano agarra la del mocoso y la guía hasta la erección de Egil enseñándole como moverse por ella.

-Te habrás masturbado al menos ¿no?- le dice moviéndole la mano de arriba abajo mientras el idiota asiente -Entonces sabrás que si aprietas aquí- con el pulgar traza la línea desde la base hasta la punta por la parte de carne que está encarada hacia ellos -eso nos gusta, sobre todo aquí- su dedo se para justo antes del glande -Inténtalo con tu lengua, cielo-

Se nota que es profesor… tiene paciencia y sabe combinar teoría con práctica a la perfección para optimizar resultados. Mientras sonrío pensando en esto el mocoso está lamiendo toda la longitud de Egil, que empieza a impacientarse, John parece percatarse de eso y decide pasar a la siguiente lección.

-Chupa la punta con ganas, lámela, entretente en el agujero del medio y usa tus manos, que las tienes para algo... Pon una en su polla y la otra en sus testículos. Venga, guapo… tienes 25 años y también tienes una de estas. Si realmente quieres hacerlo déjate llevar-

-No, no quiere… le está hipnotizando-

-Hares…- John intenta regañarme sin atreverse a gritarme mientras Egil se ríe de mi comentario y agarra la cabeza del niño apremiándole a ir más lejos.

-Vamos, hazle caso… déjate llevar. Métetela hasta adentro-


Por fin el mocoso está empezando a espabilarse y se la chupa a toda velocidad con ganas, aunque no parece estar dando en los puntos correctos ya que Egil no se inmuta demasiado.
Después de unos cuantos minutos le tira del pelo para que se la saque de la boca dejando un rastro de saliva y me dice irritado:

-¿Solo vas a mirar, Hares?-

-Por el momento-

Sé que intenta decirme que lo haga yo, lo está deseando, pero me lo estoy pasando en grande viendo la incomodidad e inexperiencia de ese niñato y el mal humor de John por tener que enseñarle a hacer esas cosas.
El historiador parece que se ha cansado del todo y termina el trabajo que el niño ha dejado a medias.

-Aaaaah… John… siiii-

Egil por fin disfruta cuando el experto toma el control y agarra su pelo para obligarle a ir más rápido hasta que se corre en su boca con uno de sus gruñidos.

-John, déjale al mocoso probar su semen de vampiro-

Sonríe con la orden que le he dado y besa a Karl dominándole con su lengua y obligándole a probar el sabor de Egil. Mientras se siguen besando, mi vikingo agarra la cintura del niño y le sienta en su regazo de lado agarrando su erección y escuchando como gime.

-Eso es John, enséñale a usar su lengua- le dice mi vikingo mientras masturba al mocoso.

-Profesor de historia de día y de sexualidad de noche-

-Hares… ¿De verdad vas a limitarte a estar ahí sentado, mirando y diciendo gilipolleces?-

-Sí… como vaya allí os destrozaré a los tres-

-Hares…- John gime mi nombre y parece decepcionado.

-Cállate, humano. Tu vampiro está ahí- le digo señalando a Egil, que con una mirada fría y letal agarra del cuello a John con su mano y le atrae hacia él diciéndole:

-¿Tienes algún problema con que mi dios no participe?-

-¡Egil! ¡m-me haces d-daño!-

-¿Por qué has gemido su nombre de esa forma?... ¡Contesta!-

Karl está aún sentado sobre su regazo y les mira asustado sin atreverse a intervenir mientras Egil le hace una pregunta al humano que está estrangulando:

-¿Acaso prefieres que te folle él? ¿¡Te gusta más!?-

-¡N-no!-

-¡No mientas! ¡Puedo oler tus hormonas alterándose cada vez que se acerca a tí!-

Es la primera vez que veo que le hace daño en estos 15 años que conocemos a John, todo el daño físico que le hemos hecho ha sido porque él ha querido, le gustaba que le hiciéramos distintas cosas raras de masocas mientras follábamos, pero nunca había visto que Egil le diera una bofetada en la cara con esa rabia… no puedo evitar sonreír orgulloso de mi agresivo y celoso vikingo.

-Nunca te he dicho nada porque lo entiendo… pero no se te ocurra demostrarlo delante de mí… ¡tú eres mío!-

Se levanta del suelo apartando a Karl y sin soltar a John del cuello empotra su espalda contra la pared y le baja los pantalones con rudeza diciendo:

-¿Te gusta lo bestia que es? ¿¡Eso es lo que te pone cachondo de él!?-

Le levanta los pies del suelo y el humano rodea su cadera con las piernas para no caerse, después le apoya contra la pared y lo sujeta con una mano mientras con la otra agarra su polla y se la pone en el agujero.

-Yo también puedo ser así de animal, ¡pero no he querido hacerlo!-


Empieza a empujar sin prepararle y sin ningún tipo de lubricación haciendo que John se agarre a su camiseta con fuerza gritando de dolor mientras Egil sujeta sus nalgas para aguantar su peso… ahora sí que han conseguido excitarme. Voy a hacer que el niñato se divierta un rato.

-¡Eh, niño!- cuando se gira a mirarme le digo -Métesela-

-¿¡Q-qué!?-

-¡Hazlo!-


El idiota es tan tímido que le ofrecen un culo y duda si cogerlo o no… pero cuando me mira y se da cuenta de la expresión que tengo se acerca a Egil y se coloca detrás temblando… el vampiro está tan cabreado que estoy seguro que ese niño teme por su vida ahora mismo… voy a ponerle más nervioso.


-¡Eh! Ten cuidado con tus movimientos, como no le guste te arrancará la cabeza-


Mi comentario ha surtido el efecto deseado y comienza a respirar con mayor dificultad, desde aquí puedo oír su corazón a punto de desbocarse junto con los gritos y súplicas de John… Esto empieza a tomar el rumbo que quería.


-¡A-amo! N-NOOO ¡P-Por favor!-

-¡Cállate! ¡Ahora mismo no quiero oirte suplicar! Solo quiero tus gritos… ¿Habéis follado alguna vez sin mí, esclavo?-

-N-NO ¡Lo juro! Ha-Hares ¡d-díselo!-

-¡Te he dicho que no pronuncies el nombre de mi dios!-


Nunca le ha embestido de esa manera… eso lo reserva para los de nuestra raza, pero Egil parece que a perdido el control del todo… quizás debo intervenir antes de que lo mate.

-Karl… para, ahora no- el niñato seguía dudando pero parece que se estaba decidiendo, pero no es un buen momento.

Me acerco a Egil y acaricio su cara despacio:

-Egil… déjale- Su contestación es muda y aparta mi mano con fuerza… definitivamente ha perdido la cabeza, lo único que puedo hacer es ordenárselo -¡Egil! ¡Como tu creador te ordeno que lo sueltes!-


Es una de las ventajas de ser creador, con esa frase les obligamos a hacer lo que nos plazca y aunque no quieran, obedecen forzadamente. Suelta a John que cae al suelo temblando y me mira desafiante:

-¿¡POR QUÉ!?-

-¡Porque vas a matarlo y no quieres hacerlo! cálmate o se acabará la diversión… y no vuelvas a hablarme en ese tono- acaricio su cara de nuevo para apaciguar su ira y noto como poco a poco se va relajando. Mientras, el niño está ocupándose de John, que llora en el suelo manchado con su propio semen.



Después de un rato de tranquilidad todos se han calmado. Egil está con expresión seria mirando al suelo enfadado, ignorando a John que está triste a su lado con la mano sobre su muslo como una mascota que busca la aprobación de su amo mientras el niño les mira sentado cerca.


-No servís ni para entretenerme ¿por qué no resolvéis vuestros problemas y dejáis de darme dolores de cabeza?... Inútiles molestos- me siento de nuevo en mi improvisado trono muy cabreado porque mi juego parece que no puede continuar.

-No hay nada que hablar, Hares- Hacía tiempo que no veía a Egil así de cabreado -esta zorra te desea y tú lo sabes-

-¿¡Y quién no me desea, idiota!? Hasta el mocoso quiere que se la meta-

-¿¡Q-qué!? Y-yo no…- intenta refutar su afirmación pero el miedo impide que las palabras salgan de su garganta.

-Calla, basura… te corriste en tus pantalones obedeciendo mis órdenes ¿recuerdas?-

De nuevo he conseguido que vuelva a agachar la cabeza… es toda una perra sumisa, me lo voy a pasar en grande con él.

-Egil… resuelve esto de una vez. Sabes que John siempre te dice las cosas con sinceridad-


Parece que por fin le he convencido. Se gira a mirar a su humano que aún sigue llorando y le pregunta más calmado.

-¿Le deseas más que a mí?-

-Egil… Nunca he querido decirte e-esto porque sé que no servirá de nada pe-pero… Si quieres la verdad seré totalmente sincero contigo- Ha dejado de llorar y su expresión es de pura decisión -Hares folla mejor que tú… pero eso ya lo sabes- Egil gruñe y está a punto de cabrearse de nuevo, pero John le dice: -Pero a tí te amo… desde hace mucho tiempo. Eres el único p-para mí-

Todos guardamos silencio, unos más alucinados que otros, como es el caso de mi vikingo que mira a John completamente confundido… Yo no puedo dejar de reirme aunque sé que no es el momento adecuado… si ese humano intenta quitarme a mi vampiro lo descuartizaré sin pensármelo dos veces, y eso Egil ya lo sabe porque se lo juré la otra noche. Me mira bajando la mirada y sabiendo perfectamente porque me estoy riendo.

-Nunca podré devolverte ese sentimiento ¿lo sabes, verdad?-

-¡SÍ! ¡Por eso no te lo dije! Pero creí que era importante que lo supieras, para que no pienses más esas cosas- después de su frase se lanza a besar a Egil, que al cabo de unos segundos le devuelve el beso y le coloca en sus piernas para metérsela de nuevo… parece que por fin podemos continuar.

John rodea con sus brazos y piernas el cuerpo de Egil mientras se empala en su polla una y otra vez. Karl mira recuperando otra vez su erección y sin atreverse a hacer nada… maldito humano tímido.

-Vamos, niño. Métesela a John, le encanta que le llenen con dos pollas-

Traga saliva y esta vez no tarda diez horas en complacer mi orden y se coloca detrás del humano, frotando su erección que gotea ligeramente.
Egil se tumba en el suelo y John se pone de rodillas encima de él, apoyando sus manos en sus propios muslos mientras se la mete de nuevo.

-Vamos, niño… hazlo de una vez-

Deja de mirarme y la coloca en la entrada encima de la polla de Egil, que está quieto esperando que se coloque dentro. Se sitúa también de rodillas y agarra la cintura de John, puedo notar como respira de nuevo aceleradamente y como empieza a sudar mientras empuja despacio gimiendo al sentir toda esa presión apretando su erección.

-¡Mi-mierda!- logra decir cuando Egil empieza a moverse.

-¿Te gusta?- le pregunto desde mi trono de piedra.

-SÍ… aaaah… síiii. ¡E-esto es genial!-

-Muévete tú también… escucha como disfruta John- Mi recomendación parece gustar a Karl ya que empieza a moverse rápidamente.

A ese humano masoca siempre le ha gustado que le follemos a la vez… cada vez que estamos los tres juntos lo pide desesperadamente… tiene el agujero enorme e insaciable.


-¡Amo! ¡AMOOOO!-

-Vamos, Karl. Muévete más rápido…. vamos a hacer que se corra-

-N-no pu.... AAAH ¡No puedo más!-

-Aguanta un poco… no llevas ni cinco minutos-

-¡No puede ser! Al niño le gustan las mujeres… tu hipnosis debe ser extremadamente hipnótica para que esté gritando de esa forma-

-El gran dios Hares está graciosito hoy- Egil está empezando a molestarse con mis comentarios.

-¡A-amo!-

-Ya lo sé John... espera un poco, aún me queda-

-AAAAH ¡N-no… pu-puedo! ¡M-me corro! aaaaaah- Karl derrama su semen gritando y llena el interior de John con él mientras agacha la cabeza avergonzado y jadea rápidamente.

-Mierda… sal, idiota… lo has dejado todo empapado-


El mocoso se retira y se queda sentado de rodillas recuperando el aliento mientras veo como Egil intenta llegar al orgasmo, aunque parece que por culpa de la lubricación extra que hay en el culo de ese humano le está costando más de lo planeado. La cosa se empeora cuando John hace lo mismo que el niño a los pocos segundos y llega a su clímax.

-AMOOOO aaaaah-

-Sois los dos unos inútiles- le dice con desprecio mientras saca su erección -A ver si alguno logra darme lo que necesito… Ya que parece que al dios Hares no le apetece follar hoy-

-Yo no he dicho eso, pero me estoy divirtiendo mucho viendolos- y es verdad, son tan inocentes…

-Pues yo también ¿no lo ves? me lo paso en grande- Egil está muy cabreado hoy, luego le tendré que recompensar por su paciencia y lo bien que me está entreteniendo.

John agarra a Karl y lo acerca a donde están ellos, le sitúa encima de rodillas y le obliga apoyar su pecho en el del sanguinario vikingo, después sujeta la erección de Egil y la mete en el agujero lubricándolo primero con el semen que resbala de su propio muslo.

-Eso es jodidamente erótico, John-

Ignora mi comentario y agarra la cintura del mocoso diciendo.

-Mueve estas caderas lo más rápido que puedas… complace a tu amo-

-Vaya… ¿ahora Egil tiene dos esclavos?-

-Nunca has querido un humano para tí, Hares- me dice aún cabreado contestando a mi pregunta… parece que el enfado le está durando bastante.

-Me aburriría y lo acabaría matando-

-Entonces no te quejes… mi dios- Su tono sarcástico está empezando a mosquearme, pero sé que todo tiene que ver con los celos que ha sentido antes, así que le ignoro y sigo observando.

El niño se mueve todo lo rápido que puede y John le ayuda y le va guiando colocándole el trasero de vez en cuando para que tenga la postura correcta.

-¡E-Es enorme!- no para de gritar eso mientras siente como le atraviesa su interior una y otra vez.

Egil se va impacientando y vuelve a demostrarles lo animal que puede llegar a ser. Agarra la cintura de Karl y le empieza a mover a sus anchas sin descanso, el niño se corre derramando todo en sus pechos pero le sigue empalando una y otra vez, dejando caer su cuerpo de vez en cuando para que la gravedad le empujara hacia él con fuerza.
El humano no parar de gritar y gemir hasta que por fin Egil explota dentro de él satisfecho, apartando después su exhausto y dolorido cuerpo con brusquedad hacia un lado.

Mientras John se asegura de que sigue vivo, no puedo dejar de mirar ese vulnerable y dolorido cuerpo y mi excitación vuelve otra vez… ha llegado el momento de que deje de ser un mero espectador.
Camino con decisión hasta el cuerpo de Karl y me quedo mirando su pringoso y mojado trasero mientras Egil, que conoce perfectamente mis gustos y caprichos, me desabrocha y baja los pantalones sabiendo cuales son mis intenciones.

-Ha-Hares… e-está m-muy cansado- se atreve a decirme John balbuceando.

-Ya lo sé- Egil sonríe mientras contesto al mortal y levanta al niño del suelo para dejar su cuerpo casi inerte entre mis brazos.

Apenas se tiene en pie y me mira con terror en sus ojos a la vez que su corazón se acelera de nuevo y las lágrimas comienzan a brotar por sus ojos. Acaricio su mejilla mientras agarra mi camiseta con sus dos manos y le levanto del suelo apoyando su espalda en la pared.

-Puedo oler tu miedo… es delicioso, pero también sé que esas lágrimas son de lujuria. Voy a follarte como has deseado desde que me viste por primera vez en esa cabaña ruinosa a la que me hiciste llevar mi Lamborghini-

-N-no Hares… N-no p-puedo… por f-favor ¡NO!-

-Tranquilo niño, tú no vas a hacer nada-

Egil coloca mi erección en su mojada entrada y bajo un poco su cuerpo para meterla dentro… está tan empapado que ni siquiera protesta por mi colosal tamaño, solamente gime y se agarra con sus piernas y brazos con más fuerza.

-Voy a demostrarte porque ese otro mortal gime mi nombre, aunque solo te gustará si disfrutas con el dolor tanto como él- empiezo a embestir su pequeño cuerpo con deliciosa rabia, tenía ganas de destrozar su mente para que dejara de ser tan irritable:

 -Mírate, basura… abriéndote de piernas mientras tu prometida está muerta en esta pirámide-

-¡N-NOO! n-no e-está… no- me dice llorando con más intensidad mientras yo me caliento más al ver como se derrumba.

-¿Qué diría tu preciosa mujer si te viera ahora mismo? ¿Crees que se casaría con alguien que gime así cuando le meten una polla en su culo?-

-¡P-Por favor! ¡Para! ¡M-me haces daño! D-deja de hablar- mientras grita huelo la sangre saliendo del agujero que estoy invadiendo.

-Ahora no me desafías ¿verdad que no?-

-¡Hares!-

-¡No grites mi nombre, basura!-

Hacía tiempo que no destrozaba a un humano de esta forma, aunque parece disfrutarlo más que odiarlo.

-¿Te gusta, mi pequeña zorra humana?-

-¡S-SI!... ¡N-no! D-duele mucho… Aaaaaah-

-¿Oyes eso, Egil? Tu nuevo juguete también es un masoquista… Ven aquí y métemela-


No suelo dejarle hacerlo, pero hoy me apetece que mi vampiro me de duro. Se acerca hacia mi y echo mi trasero un poco hacia atrás para que la meta hasta el fondo.

-Vamos, esclavo… complace a tu dios-

Puedo sentir su excitación mientras la introduce gimiendo y una vez que está dentro se queda quieto para que yo entre y salga a mi antojo dándome placer por ambos frentes.

-N-No puedo… m-más… p-por favor- El humano comienza a salivar de placer y su fluido cae por su cuello abundantemente. John se acerca y le agarra por las axilas para sostener su peso y tumbarle facilitándome el trabajo.

-Buen chico, luego te daré tu premio por haberte portado tan bien- me sonríe mirando a Egil de reojo, pero está tan extasiado metiéndomela que no creo siquiera que lo haya oído, además noto su impaciencia y la forma de agarrar mi cintura, la orden que le di fue suficiente para avanzar su excitación hasta el límite y sé que no puede más.

-Como te corras en mi culo te mataré, no soy ninguna puta-

Sale deprisa y se masturba derramando su líquido en el suelo con un gruñido de protesta, sé que no le gusta pero hay barreras que no permitiré a nadie cruzar.

Mientras, yo sigo con mi ritmo, aunque mucho más cómodo con la ayuda del mortal. El niñato balbucea cosas sin sentido y gime mi nombre, pero cierra los ojos de vez en cuando hasta que a los pocos minutos se desmaya en los brazos de John.

-Genial, Hares… ya te lo has cargado- me dice Egil mientras le ayuda a su humano a tumbarle en el suelo.

-Bah… no sirve ni para aliviarse-

Los humanos nunca han logrado satisfacerme, siempre que me he corrido dentro de alguno ha sido porque me había entretenido antes con Egil, y esta vez no estaba siendo diferente.

-Ven aquí, esclavo-

Sabe que ha llegado su turno y viene como un perrito obediente. Me siento en el trono desde donde les observaba antes y le pongo de espaldas entre mis piernas abiertas, agarra mi erección de pie y se agacha para metérsela antes de poner su culo en mi regazo.

-Aaaaah… ¡siiii, mi dios!- empieza a moverse rápido en esa misma posición, de pie flexionando sus rodillas ligeramente y subiendo y bajando su trasero.

-Eh, John… ven aquí y siéntate encima de él-

Deja al niño ahí recuperándose y obedece mi orden. Yo junto mis piernas y Egil se sienta encima con mi polla metida hasta dentro, el humano se coloca como estaba él antes y hace el mismo movimiento que hacía su amo.

-Al final nos hemos quedado solos- les digo mientras empiezo a moverme.

-¡Dios Hares!- Egil está descompuesto como cada vez que se la meto.

-Humano… ¿no sabes moverte más rápido?-

Noto como intenta acelerar el ritmo, pero está tambien exhausto… son tan débiles que me ponen enfermo. Me levanto sujetando la cadera de mi vikingo y comienzo a follarle de pie sujetando su pecho contra el mío con mi brazo mientras John se mete su erección de nuevo y se queda quieto apoyando sus manos en la pared, dejándose follar por mis embestidas desde el cuerpo de Egil.

-Aaaaaah ¡Más, máaaas!-

-Eres insaciable mi pequeño vampiro- No hay sonido más extasiante que el de mi progenie suplicándome.

-¡Te n-necesito mi dios!-

-Ya lo sé… sé cuánto me necesitas- Aumento mi ritmo a punto de perder la cordura con sus desesperadas palabras.

-¡Soy tuyo… TUYO!-

-¡Claro que eres mío… eres mi zorra! ¡Córrete para tu dios!-


John se ha corrido hace rato, pero Egil no le deja irse y sujeta su cadera con fuerza hasta que cuando nota que su orgasmo le recorre el cuerpo, le clava los colmillos sediento para drenarle la sangre. Las contracciones de las paredes de su delicioso trasero me hacen por fin llegar a mi clímax, y después de soltar todo lo que he almacenado en mis testículos dentro de él me uno a su festín mordiendo la ingle del mortal llena de semen de vikingo mientras gime al sentir nuestros colmillos atravesar su carne.


-Aún tenemos que practicar… esto ha sido una mierda- les digo soltando su pierna y cerrándole las heridas como hago siempre.

Egil suspira sonriendo porque sabe que tengo razón y John simplemente se encoge de hombros y se levanta para vestirse.

-¿Está vivo?- pregunto con indiferencia.

-Sí, Hares… está vivo- me dice el humano un poco molesto.

-¿Te has enamorado de él? Le cuidas mucho… Ah, no… espera… estás enamorado de mi vampiro- con mi tono le hago ver que no me ha hecho ninguna gracias su confesión y parece que lo ha entendido a la perfección ya que agacha la mirada y no dice ni una sola palabra.

-Voy a ver si encuentro algún camino o algo que nos diga si podemos salir de aquí. Ahora vuelvo-

Asiento aprobando su idea y me acerco al humano aprovechando que Egil no está.

-John, sabes que te aprecio, pero le prometí a tu amo una cosa- agarro su barbilla obligándole a mirarme a los ojos -Le prometí que si se enamoraba de un humano le arrancaría su latente corazón y le obligaría a comérselo. No intentes embrujarlo con tu dulzura… no me gustaría tener que hacerte eso a tí-

En vez de acobardarse o amedrentarse me mira sonriendo y me dice:

-Ya lo sé dios Hares… nunca amará a nadie más de lo que te ama a tí, cada vez que le veo entre tus brazos me queda más claro que no existe nada que lo pueda alejar de tu lado-






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