viernes, 26 de diciembre de 2014

Capítulo 13 -El Mundo Contra Nosotros y Nosotros Contra el Mundo-

-¡NO! ¿¡Por qué haces esto!?-

-¡Cállate, Karl! ¡Elegiste a esos vampiros antes que a mí!-

-¡Eso no es cierto, Carol! Yo…-

-¡He dicho que te calles!-


Karl nos confirma lo que estábamos sospechando… es su “inocente y asustadiza” prometida. Desde el coche solo nos preguntamos ¿Por qué? ¿Qué está pasando?. Parece que John nos ha leído la mente y le formula exáctamente esas dos preguntas:

-¿Por qué, Carol? ¿Qué está pasando?-

-¿¡Por qué!? ¡Porque tienen que desaparecer todos esos malditos chupasangres! ¿¡Es que no lo veis!? ¡Solo somos ganado para ellos! Y ahora os sacrificaré a vosotros para que sepan con quién están jugando-


Dentro de la protección del 4X4 escuchamos un alarido que pertenece sin duda alguna a Karl, seguido de su súplica desesperada:

-¡Carol! ¡Por favor! ¡S-soy yo!-

-Dejaste de ser tú en el momento en que contactaste con ellos para que te ayudaran, ahora solo eres su puto lacayo-

Un nuevo alarido puede escucharse atravesando nuestros tímpanos y esta vez es John el que intenta calmarla:

-Carol, cielo… no hagas esto ¡Es tu prometido!-

-¡Cállate! ¡Tú eres aún peor! Vender tu sangre a esos animales… Creo que voy a acabar contigo primero para que tu amo salga de su escondite y después será tu turno… querido-

No puedo creer lo que estoy oyendo… la impotencia me recorre las venas mientras escucho la risa psicópata de esa condenada mujer ¿Cómo se atreve a llamarnos a nosotros animales?

-Esto no va a gustarles a tus amigos muertos-

Mientras sigue riéndose un comentario de mi creador me alerta de que ha perdido la paciencia:

-Eso es cierto, zorra. No me gusta nada- Está demasiado cabreado y da la impresión de que va a meterse con el coche dentro del zoo para…

-¡¡Hares!!- A veces deseo no conocerle tan bien… como capten las cámaras de seguridad al Range Rover atravesando el zoológico seguro que acabamos en prisión.

-Creo que has perdido el juicio, joven príncipe- Hasta Herbert parece sorprendido y asustado.

-Ya lo sé… pero tengo que matar a esa hija de puta-

No tenemos ni idea de donde está la dichosa jaula de los leones y por eso estamos realizando un safari por casi toda la totalidad del recinto con los gritos de los humanos como música de fondo, hasta que por fin llegamos a nuestro destino. Lo deja de cualquier manera en una sombra y sale como una fiera sin importarle recibir algunos abrasadores rayos de sol por el camino.

Herbert y yo permanecemos en el coche mirándonos sin saber muy bien que hacer y seguimos escuchando la conversación a través del mini micrófono que lleva Josh.

-¡Nunca debería haber pasado esto! Esos demonios tendrían que haber sido cazados y erradicados, pero sin embargo les dejaron vagar por nuestras ciudades para que nos cazaran como si fuéramos ovejas… Esto no… ¿¡PERO QUÉ….!? ¿¡Q-QUÉ HACES T-TÚ AQUÍ!?-


-Parece que Hares ha llegado- digo riéndome y viendo como Herbert sonríe y se lleva una mano a la cabeza imitando un gesto de desesperación.

-Ese chico siempre ha sido muy impulsivo, me pregunto cómo sigue aún con vida-

-Bueno… Ya le conoces-

-Sí, por desgracia le conozco bastante bien-

Volvemos a prestar atención a la conversación y escuchamos a Hares.

-No voy a hablar contigo- Ese tono me indica que no tiene ganas de bromas.

Por el sonido que acabamos de escuchar parece que alguno de los captores ha cargado el arma -Ni lo intentes- Después de la advertencia de Hares escuchamos un crujido y el grito de Carol diciendo:

-NOOOO ¡Ryan! ¿¡Qué le has hecho animal!?- Seguro que le ha roto el cuello en menos de un segundo por no hacerle caso.

-Cállate de una vez- Esta vez el tono amenazador del cabreado vampiro viene acompañado por un alarido de dolor femenino.

-¡NOO! ¡Su-suéltame!-

-¿Trabajas para Ian Groslan?- La pregunta Hares.

-¡No voy a decirte nada, demonio!-

-¿Demonio?- La risa de Hares inunda el vehículo seguida de una arrogante declaración -No soy un simple demonio, zorra. Soy el mismísimo Belcebú ¿Sabes quién es? Es el puto príncipe de los demonios. ¡YO SOY EL DIABLO!-

-¡Hares! ¡P-por favor!- Parece que las palabras y miradas de mi creador son tan fulminantes que hasta Karl teme lo que pueda hacerla e intenta calmarlo para que no se sobrepase con su amiga de la infancia.

-Cállate niño, voy a librarte de tu compromiso con esta mujer-

-¡Espera! NOOOO-


Un extraño ruido y el llanto de Karl me indican que la vida de Carol ha acabado pronto. Hares se ríe y le dice al aterrado chico:

-¿Ves esto, niño?- El humano grita de nuevo sollozando, parece que no le gusta lo que está viendo -Esto es lo que pasa cuando me tocan los cojones- Después de unos diez segundos en silencio que imagino que ha usado para desatarlos les dice: -Vámonos-

-Ey, Hares… ¿Cómo has llegado hasta aquí?- Le pregunta Josh con tono serio -Oh... mierda- Parece que el pobre no ha podido retener sus arcadas mucho más tiempo. Hares ha debido desahogarse bien con la chica.

-En coche- le dice cuando ha dejado de devolver su comida.

-¿En… coche?- Esa es la voz del sorprendido guarda al enterarse que su zoológico había sido destrozado parcialmente por un Range Rover.

-¡Vámonos de una vez, os recuerdo que es de día!- Acalla toda queja, duda y pregunta con su grito amenazador y vemos a los pocos segundos como salen por la puerta por la que entró el encolerizado vampiro hasta que entran por fin en el coche.


-Hares ¿Vas a dejar ese desastre ahí? La matrícula la han debido de grabar casi todas las cámaras- A veces parezco yo más adulto que él.

-Egil… Llevamos un guarda de seguridad con nosotros que puede encargarse de esos incómodos minutos. Por cierto ¿Dónde están tus compañeros? Después de la que he liado no sé cómo no ha venido nadie- Tiene razón, nadie parece alarmado por nuestro acto de vandalismo.

El guarda le mira y contesta irritado a su pregunta: -Les llamé y cambie su turno, yo soy su jefe-

-Tu ayuda ha sido inestimable… Gracias- Vaya, si el guarda conociera a Hares desde luego que estaría alagado por ese agradecimiento, pero en su lugar bufa y dice con desgana mientras se aleja de nosotros:

-De nada, voy a ver que me invento para explicar esto-

-Vámonos de aquí-


El silencio incómodo que reina en el coche me está poniendo nervioso, Karl está a mi izquierda mirándose las manos y con lágrimas aun resbalando por su rostro, a su izquierda se ha sentado John, que está mirando por la ventana con expresión seria y bastante enfadado y detrás de mí está sentado Josh, cuando le miro me sonríe débilmente y después lanza una mirada a Karl, supongo que lamentando todo lo que ha tenido que presenciar.

Mi curiosidad me hace comunicarme con Hares usando nuestra telepatía… necesito saber qué brutalidad la ha hecho.

-*Hares ¿Qué la has hecho a Carol para que estén los tres humanos tan aturdidos?*-

-*La he arrancado la cabeza y el corazón*-

-*¿¡En serio!?*-

-*Y he sido benevolente, podría haberla violado y haberla arrojado a los leones, pero me daba asco meter mi polla en su asqueroso co…*-

-*Vale, Hares, me ha quedado claro*-


Cuando rompo la telepatía veo como sonríe a través del espejo interior del coche… sin duda se ha quedado a gusto.


Dejamos a Herbert descansar en su casa después de quedar con él esta noche para hablar sobre los otros detalles que él no conoce aún y llegamos por fin a nuestra casa con los tres humanos. Mi cansancio me impide aguantar más tiempo y me deja sin ganas para mantener una conversación, así que subo las escaleras y me meto en mi cama cerrando la puerta para que nadie me moleste… Estoy deseando despejarme y poder volver a pensar con claridad.



Hares POV

Después de ver la mirada que acaba de lanzarme Karl me doy cuenta de que aún tengo las manos manchadas con la sangre de esa desgraciada, mi sonrisa le hace llorar de nuevo y voy a limpiarme esta asquerosidad antes de que acabe vomitando yo también, pero en mi camino al lavabo me topo con Josh, se me queda mirando fijamente y avanza despacio hasta apoyar sus dos manos sobre mis abdominales:

-Estás buenísimo- Termina de juntar su cuerpo con el mío y me habla con una seductora y lujuriosa voz -Desde que puse mis ojos en este cuerpo no he podido quitármelo de la cabeza-

-Puta ansiosa… Déjame- Odio cuando los humanos me dicen que me desean…

-Haré lo que me pidas, Hares… pero por favor… fóllame-

-¡He dicho que me dejes, basura humana!- empujo su frágil cuerpo contra la pared y me meto en el cuarto del baño a limpiarme la asquerosa sangre seca. Me centro en las uñas y froto bien con el cepillo hasta que todos los restos desaparecen, esto siempre cuesta un poco, pero con agua y jabón todo es posible. Abro la puerta y me encuentro al humano desnudo y de rodillas.

-¿¡Qué cojones haces!?-

-Por favor-

-Levántate y vístete, retrasado. Solo follo humanos cuando tengo ganas y ahora mismo estoy muy cansado-

-Hares- Joder… ese tono me está poniendo a mil, este maldito humano no aparentaba ser así de rijoso -Haré lo que me pidas-

-¿Por qué estás tan desesperado?-

-Porque un vampiro de 2000 años tiene que follar como un dios… el dios Hares-

-¡Tú no tienes derecho a llamarme así! Cierra la boca-

Debería irme y dejarlo ahí de rodillas en el suelo con su polla tiesa, pero por algún extraño motivo quiero darle lo que me está suplicando:

-Chúpamela, gusano-

Mi orden le ha complacido y se acerca de rodillas para desabrochar mis pantalones y sacármela de los calzoncillos con sus ojos fijos en los míos. Se queda quieto agarrándola y oigo como me pregunta:

-¿Puedo?- Mierda… ¿Este idiota me está pidiendo permiso?

-Más te vale que la privación de mi descanso valga la pena-


Después de meterse la flácida masa de carne en la boca y de chuparla con fuerza  hace lo mismo con mis testículos y los devora gimiendo. Los saborea durante unos segundos sin dejar de mirarme a la cara, los lame despacio mientras veo como la saliva resbala fuera de su boca hasta caer al suelo y después usa su mano y me dice:

-¿Puedo tocarme?-

-No-


Mi erección ya está creciendo y él aprovecha la ocasión para apoyar su lengua en la punta y lamerla despacio. Tengo que admitir que es bastante bueno con su boca para la edad que tiene, ha tenido que chupar muchas de estas en su corta vida sexual.

Después de jugar un rato con mi polla se la mete en la boca y sin esfuerzo aparente atraviesa su garganta con ella y comienza a moverse rápidamente.

-Joder, niño… creo que eres el mortal que mejor me la ha chupado. Te gusta chupar pollas ¿Eh?-

Con un gemido entiendo que quiere decir que sí y no puedo evitar reírme de la situación… Después de todo, puede que sea el primer humano que consiga que me corra en su boca y eso es un honor que no estoy seguro que quiera darle, pero no para de sacársela y metérsela a un ritmo bastante decente sin olvidarse de mis testículos en ningún momento y es muy habilidoso con esa lengua que no para de acariciármela constantemente, así que creo que no importará.

Después de unos minutos que yo pensé que este gusano jamás llegaría a aguantar, siento como estoy cerca y agarro su cabeza con mis manos para aumentar el ritmo… sin duda esta puta podrá soportarlo sobradamente, así que empiezo a embestirle con algo menos de fuerza que cuando se lo hago a mi Egil, pero está aguantando tan bien, que a lo mejor puede soportar un poco más de velocidad.

-Venga, zorra humana. Has dicho que harías cualquier cosa… A ver qué te parece esto-

Ahora es cuando empieza a tener problemas y agarra instintivamente mis muslos intentando que no le atraviese tan rápido, pero a los pocos segundos se acostumbra y se relaja volviendo a agarrar mis testículos… maldito humano ¿Cómo le puede gustar tanto que atraviese de esta manera su garganta? ¿Y por qué no deja de mirarme así?

-Me estás sorprendiendo, niño- Por fin puedo ver las lágrimas asomando por sus ojos cuando empiezo a follarle la boca con fuerza -En ese precio tan caro que tienes estaría bien que incluyeras una mamada así, se matarían por tenerte… Pero papi se enfadaría ¿verdad?-

Su expresión cambia y sus ojos reflejan malestar y algo de ira que he provocado sin duda alguna con mis palabras.

-¿Sabes qué, puta cachonda? Voy a hacerle a tu padre lo mismo que le hice a esa zorra  bantes, aunque a lo mejor antes de eso podríamos repetir esto mientras nos mira ¿Qué te parece?-

Esos gemidos y ese ímpetu que está empleando en chupármela hacen que mi polla se hinche más aún dentro de esa diminuta boca.

-O a lo mejor prefieres arrancarle tú el corazón y servírmelo en una bandeja-

Esa mirada de lujuria y deseo, esos gemidos, ese corazón latiendo a mil por hora, sus lágrimas, su sudor, todo me está embriagando… pero un olor me alerta de que ha hecho algo sin mi consentimiento…

-¿Te has corrido, basura humana? No me has pedido permiso.... aunque tampoco es que pudieras ¿Verdad?-

Sin tocarse ha llegado a su límite… y a mí me tiene tan cerca que decido apiadarme de él y me relajo un poco para que ocurra. Cada vez que veo mi polla desaparecer por completo en esa boca que no deja de derramar saliva hacia el suelo, doy un paso de gigante hacia mi clímax y cuando noto que está a escasos segundos de suceder, comienzo a moverme sin sacarla de su garganta.

-Voy a correrme dentro de tu garganta, niño y quiero que seas bueno y te lo tragues todo-


Mis gruñidos le ponen cachondo de nuevo y mientras veo como se masturba desesperado, sin desviar aún su vista de mis ojos, dejo escapar mi líquido cremoso por su faringe. Me quedo quieto hasta que sale la última gota y después la saco despacio viendo como un hilo de saliva y semen conecta mi polla con su boca hasta que se lanza a devorarlo, jadeando e intentando recuperar su aliento de nuevo.

En ese momento oigo la voz de John por el pasillo buscándome.

-Ey, Hares ¿Estás por a… quí?- No sé por qué le sorprende tanto la escena a este idiota.

-¿Qué pasa?- Mientras espero su respuesta la meto en mis pantalones de nuevo sin apartar la vista del humano desnudo que aún está en el suelo de rodillas mirándome y frotándose.

-E-eeeh, no te importa si comemos algo ¿verdad? No nos han dado nada para comer-

-Claro, John. No preguntes esas cosas-

-Vale… emm… gracias-


Sigo sin entender qué le sorprende tanto, aunque sus ojos estaban en el chico, así que supongo que lo que le ha impactado es ver como este niño me mira de esa forma, con el rostro y el cuello llenos de saliva y lágrimas y masturbándose desesperadamente sin importarle la interrupción.

Ahora que me he divertido un rato, rompo el contacto visual con sus ojos y comienzo a andar para irme a descansar de una jodida vez, pero agarra mi tobillo derecho y vuelve a suplicarme:

-Hares… por favor-

-No… No quiero complacerte-

-Ya lo has hecho… pero quiero más-

-Niño, escucha… me estás cabreando, así que te lo diré una última vez… No voy a follarte ¿Entendido?-

-Vale… está bien- Intenta inútilmente ponerme ojitos de cachorro abandonado, pero esas mierdas no funcionan conmigo.

Logro librarme por fin de él y subo las escaleras para ir a mi habitación, suspiro de alivio y abro la puerta hacia el paraíso con una sonrisa, pero cuando la cierro veo una figura sentada en el borde de mi cama que consigue cabrearme del todo.

-¡LARGO!-

-Hares, solo quiero saber una cosa-

-Jodido mocoso ¡lárgate de mi habitación!-

-¿¡Lo sabías!?-

-¿¡Qué!?- No entiendo de qué me está hablando este memo ahora.

-¿Sabías que ella era… así?-

-¿¡Cómo quieres que lo sepa, idiota!? Si lo hubiera sabido habría matado antes a tu querida prometida-

-Me dijo que tú sabes todo lo que está ocurriendo- Esa expresión que pone no me está gustando nada, parece que me está acusando con la mirada y con esas palabras que emplea.

-Si lo supiera no estaría cabreado y recibiendo ostias de todos los frentes que intervienen en esta guerra. Parece que es el mundo contra Hares y no tengo ni puta idea de que les pasa a todos conmigo-


Por fin se levanta para largarse, pero cuando está a punto de traspasar el umbral de la puerta se gira otra vez y me pone una estúpida sonrisita:

-Gracias-

-¿Gracias? He arrancado la cabeza y el corazón de tu prometida ¿Y me das las gracias?- Estoy alucinando con este chico, a veces pienso que le faltan mil neuronas.

-Ahora veo que me ha utilizado para lograr lo que quería, en el fondo me alegro de que lo hayas hecho. Después de toda una vida juntos… y me hace esto-

En fin… hoy está siendo el día más extraño que he vivido en los 2358 años que tengo. Solo quiero y NECESITO dormir, aunque me gustaría preguntarle por qué cree que le ha utilizado.

-Karl… ricura… déjame en paz-

-Lo siento, Hares-

Por fin cierra la puerta y puedo poner el pestillo para que a nadie más se le ocurra intentar entrar… Mientras cierro mis ojos solo puedo pensar en una cosa… que esta pesadilla acabe de una vez.


Egil POV


Tengo el cuerpo como nuevo, el sueño ha sido totalmente reparador y siento mis energías cargadas, pero sobre todo tengo la mente despejada y centrada. Estoy preparado para que me la desordenen y saturen de nuevo.

Me desperezo en las sábanas sin ganas de bajar para enfrentarme a la realidad, no tengo deseo de encontrarme a Karl destrozado sentimentalmente, y tampoco me apetece explicarle a John todo lo que ha pasado, pero sé que debo hacerlo, así que pongo mis pies en el suelo, me visto con unos jeans cómodos y una camiseta de algodón y bajo las escaleras con una sonrisa forzada intentando aparentar tranquilidad.

Al primero que veo es a Josh, pletórico de felicidad y sentado en el asiento de Fórmula 1 jugando al Gran Turismo… primer problema del día.

-Como te vea Hares ahí te matará-

-¿Qué? ¿Por qué?-

-Porque son sus cosas, hasta yo tengo que pedirle permiso para usarlas-

-No jodas… no se lo digas- Se levanta corriendo del asiento y apaga la Playstation mientras se ríe y me dice -Si te soy sincero, no me gustaría que se cabreara conmigo-

-¿Dónde están John y Karl?-

-En la cocina- Este chico está rebosa felicidad hoy… Que envidia.

-Gracias, Josh-


Le dejo sentado en el sofá leyendo una revista de coches y voy a la cocina con temor y mucha pereza, entro con naturalidad y les saludo como haría siempre.

-Hola, chicos-

Ambos sonríen sin pronunciar palabra e intento comprobar cómo están realmente.

-¿Habéis podido dormir algo?-

-Yo sí, he caído en coma en cuanto he puesto la cabeza en la almohada- John está agarrando su café como si fuera el Santo Grial.

-A mí me ha costado un poco más, pero estoy bien- Cuando oigo sus palabras y su tono de voz compruebo que Karl está mejor de lo que me imaginaba.

-Si quieres hablar de algo sabes que…- Intento ser amable y ofrecerle mi hombro para llorar, pero me interrumpe y se sincera conmigo con una sonrisa más real que la anterior:

-Estoy bien, Egil. La quería después de tantos años juntos, pero cuando vi que era ella la que nos había secuestrado al salir del avión, no pude evitar cabrearme y cambié mi mentalidad completamente. Quiero empezar a vivir y disfrutar mi vida y ahora mismo lo único que me importa es acabar mi investigación con éxito-

-Eso es genial, Karl. Me alegra oírte hablar así- John le anima acariciando su hombro y diciéndole esas palabras de apoyo.

-Oye… creo que debo contaros lo que ha pasado por aquí, la verdad es que ha sido bastante intenso-


Empiezo con nuestra excursión al Vaticano, aunque omito todos los detalles sobre los actos de vandalismo que cometió Hares para que al historiador no le dé un infarto, pero aun así se altera y me grita llamándonos de todo por atrevernos a robar textos sagrados… Si supiera todo lo que llevaba Hares en sus bolsillos, dejaría de hablarnos sin ningún atisbo de duda.

Después les explico cómo conocimos a Josh y quién es. Ahora es el turno de Karl para estresarse y gritar, dice que si es hijo de Ian Groslan no es de fiar y que no deberíamos haberlo traído y blablabla, yo asiento con mi cabeza y le digo que sí a todo, pero les explico lo que nos dijo sobre las llaves que ahora se llaman Brontax y parece que logro convencerle un poco de que puede que no quiera clavarnos un puñal por la espalda.

Al acabar con el tema de las llaves les explico que Varyan es el hermano de Hares, 1000 años menor que él pero muy bien entrenado, así que aunque no es tan letal puede causar verdaderos estragos contra cualquiera que ose amenazarlo, lo que quiere decir que si le han secuestrado y logramos rescatarlo, sin duda será un aliado muy valioso en nuestra cruzada.
También les hablo un poco sobre Vortryan, aunque Hares le odia tanto que no tengo mucho que contar, solo sé que le desterró por revelarse continuamente y que le quitó su título de príncipe heredero… típico de Hares.


-Vaya, también habéis tenido el día animado- Dice John acabando su café y levantándose para hacerse otro.

-Todo se está liando una barbaridad… esto es de locos- Karl suspira y me mira con cara de estupor.

-Conozco a Hares, de hecho solo le conozco bien a él y puedo aseguraros que saldremos de esta-

-Vosotros puede que salgáis pero ¿Qué pasa con nosotros?- Puedo sentir su nerviosismo y su recelo hacia mí.

-No seas ingenuo, Karl… Hares ladra mucho, pero si no le importarais ¿De verdad crees que hubiera salido en plena luz del día solo para matarla pudiendo haberse esperado a que se hiciera de noche? Le conozco y nunca es así de impaciente, prefiere meditar antes todo lo que hace hasta tal punto que a veces incluso me desespera, pero temía lo que podía pasaros desde el momento en que escuchó cuales eran sus intenciones-


Parece que mis palabras han activado el botón del razonamiento en su cerebro y por fin lo entiende.

-Lo siento es que…-

-Tranquilo, es normal que estés así, no creo que…-

Un ladrido de Hares me alerta de que algo ocurre en el salón, así que dejo mi frase a medias y voy allí a toda velocidad.

-¿¡Qué pasa, Hares!?- Cuando llego veo a mi creador con la rodilla derecha en el sillón y la otra pegada a la entrepierna del asustado Josh que intenta apartar su imponente cuerpo con sus dos manos.

-¡N-no lo sabía! ¡Egil me lo ha dicho y… y yo lo he quitado enseguida! ¡Díselo, Egil!- Intento no reírme mientras veo la cara de desesperación de la gacela acorralada por el león e intento que deje de clavarle sus garras.

-Hares, es verdad. Si no se lo dices ¿Cómo quieres que lo sepa?-

Le enseña sus enormes colmillos dejándole estático y sin aliento y le suelta una de sus amenazas -¡Mierda! ¡Como vuelvas a tocar mis cosas te dejaré seco!-

Atraviesa su cuello y el humano comienza a gemir completamente extasiado, pero lo que me llama la atención de esta escena es que Hares está dejando que acaricie sus abdominales, normalmente le arrancaría la mano a cualquiera que se atreviera a tocarle sin permiso, pero a Josh se lo permite y no parece importarle. Me retiro sonriente al poder ver por fin una debilidad en ese impasible y frío vampiro… Parece que al fin puedo contraatacar con algo… Estoy deseando que vuelva a reprocharme mi debilidad hacia los humanos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario